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Restauración Ecológica

La Red Latinoamericana de Restauración Ecológica (REDLAN) creada en Valdivia, Chile, en el año 2005, define la restauración ecológica como una actividad intencional realizada con el fin de iniciar o acelerar el proceso de recuperación del ecosistema dañado o degradado. Como dice la Red, es una actividad humana que imita o acelera la sucesión ecológica, que es el proceso por el cual un ecosistema se regenera naturalmente luego de una perturbación o catástrofe a nivel local. Por ello, la restauración ecológica puede ser considerada como una sucesión asistida por el ser humano.

La Red Latinoamericana de Restauración Ecológica complementa muy bien a nivel regional los esfuerzos que realiza la Sociedad Internacional para la Restauración Ecológica (SER) a nivel global. Este ente mundial fundado en 1988 ha ido adquiriendo un papel cada vez más activo e influyente dentro de la comunidad internacional de restauración y ahora cuenta con miembros en 37 países y 14 secciones distintas representando a varias regiones del mundo. Además, la Sociedad tiene el estatus de observador en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) y la Convención de Ramsar sobre los Humedales, y es un miembro activo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Según la SER, el objetivo final de la restauración ecológica es imitar la estructura, la función, la diversidad y la dinámica del ecosistema original que se encontraba en el sitio previamente a la perturbación o degradación que ocurrió allí. Sin embargo, se reconoce que muchas veces es difícil saber cuál fue el estado original del ecosistema en el sitio, por el limitado conocimiento que se tiene de la historia del área. Esto afectará la definición de la condición que se desea adquirir a través de la restauración ecológica. El localizar y estudiar algún remanente del ecosistema en la zona, que conserve parte de los componentes originales, ayudará de manera significativa en la definición del estado idóneo del ecosistema una vez que haya sido ecológicamente restaurado. También, el estudio de polen fósil acumulado en sedimentos de lagos y turberas a través de los tiempos puede contribuir de manera significativa al conocimiento de la composición florística de la vegetación del ecosistema que se pretende recuperar activamente en el sitio.

Causas de Degradación  

Hay muchos factores que han causado una degradación en un sinnúmero de ecosistemas, razón por la cual se requiere de acciones que impulsan la restauración ecológica de estos ecosistemas. Algunas de las causas humanas más comunes que resultan en la degradación ecológica son: i) la tala y quema de bosques; ii) la fragmentación de hábitats por cambios en el uso del suelo; ii) la explotación maderera; iii) el (sobre) pastoreo de ganado; iv) la introducción de especies no nativas; v) la descarga de residuos industriales; vi) los derrames de petróleo; y, vii) el cambio climático. Encima de esto, hay fuerzas naturales que también resultan en la destrucción de los ecosistemas, como los terremotos y los rayos que causan inundaciones, derrumbes, e incendios forestales.

Para ser exitosos al restaurar ecológicamente algún ecosistema, es clave que primero se detengan las causas que originaron la degradación del sistema. Habrá que parar la tala y quema, asegurar que una especie invasora se detenga, y tomar acción para que la fragmentación se congele. Una vez que esto haya ocurrido se puede diseñar e implementar acciones dirigidas a la restauración ecológica del ecosistema de interés.

Red Global de Restauración Ecológica

A nivel internacional, la mencionada SER inició en el año 2007 una Red Global de Restauración Ecológica (GRN, por sus siglas en inglés) para poder cumplir con su misión de “promover la restauración ecológica como una vía para sostener la diversidad de vida en la Tierra y restablecer una relación ecológicamente sana entre la naturaleza y la cultura.”  La misión de esta red global es unir los proyectos de restauración, las investigaciones y los practicantes trabajando en el campo para promover el intercambio creativo de experiencias, visiones y conocimientos. En la actualidad, esta red se está convirtiendo en una herramienta esencial para los responsables de políticas, profesionales, investigadores, practicantes de restauración y las partes interesadas de la comunidad. Mediante un portal de internet, la GRN ofrece bases de datos, entre otros recursos, relacionados con todos los aspectos de la restauración ecológica. Las bases de datos incluyen información que va desde los ecosistemas históricos y las causas recientes de la degradación hasta estudios de casos detallados y técnicas de restauración probadas.

Proyectos de Restauración en Latinoamérica

En Latinoamérica ya existe una serie de esfuerzos exitosos dirigidos hacia la restauración de ecosistemas degradados de gran valor para la sociedad y la conservación de la biodiversidad. Por ejemplo, en Colombia, el Jardín Botánico José Celestino Mutis desarrolla actualmente un proyecto de restauración ecológica de áreas degradadas en los alrededores de Bogotá. De hecho, desde 1998, el personal del jardín, en colaboración con comunidades vecinas, adelantaron actividades específicas de restauración, rehabilitación y recuperación de áreas alteradas en ecosistemas estratégicos de la estructura ecológica principal de la zona, más en zonas rurales del Distrito Capital, a través de convenios interinstitucionales con un enfoque dirigido a las áreas afectadas por incendios forestales, especies exóticas (plantaciones e invasoras) y de uso agropecuario.

Algunos de los objetivos principales de este ambicioso proyecto son: a) determinar el estado de deterioro y el potencial de restauración de las áreas de intervención en los componentes físico, biótico y social, con miras hacia la generación de estrategias y tratamientos de intervención; b) generar e implementar los modelos de intervención como respuesta a la problemática de degradación abordada; c) elevar el nivel de conocimientos acerca de la dinámica de alteración, restauración y manejo de los ecosistemas en el Distrito Capital (Bogotá); d) garantizar la disponibilidad de material vegetal con fines de restauración ecológica, como principales herramientas de intervención; y, e) promover la participación de la comunidad en el marco de los procesos de restauración, rehabilitación o recuperación ecológica de las áreas intervenidas.

De la misma manera, se está restaurando el paisaje forestal en la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú en Paraguay, a través de un modelo de reforestación de responsabilidad compartida. En este proyecto de apoyo de iniciativas privadas de conservación se pretende restaurar varias estancias dedicadas a la producción agropecuaria para establecer corredores de conectividad entre los principales remanentes boscosos de la reserva de la biosfera. Una de las actividades que se están implementando desde el año 2003 es el establecimiento de acciones de conservación con los “grandes propietarios”, cuyas propiedades se encuentran en la reserva. Más recientemente, se ha desarrollado un modelo espacial para la ubicación de parcelas de restauración y la plantación de 16 especies nativas en tres estancias privadas en el área: “Felicidad”, “Don Marcelo” y “Nueva Esperanza”.

Otros ejemplos de mucho interés en la región incluyen: i) la restauración de la estructura, composición y función ecológica de un popal –un ecosistema herbáceo que contienen una especie de platanillo de hojas anchas– invadido por el zacate alemán (Echinochloa pyramidalis, Poaceae) en el sitio Ramsar no 1336, de La Mancha y El Llano, en Veracruz, México; ii) la restauración de los bosques de pinabete (Abies guatemalensis var. tacanensis, Pinaceae) en Las Cuencas Asociadas Al Volcán Tacana, y en la zona de en San Marcos, Guatemala; c) la evaluación y caracterización de la sucesión vegetal secundaria y propuestas para la restauración ecológica alrededor de áreas con roble y encino (Quercus copeyensis y Q. costaricensis) entre los 1500 y 3000 m de altitud en la Cordillera de Talamanca, Costa Rica; y, d) la recuperación y uso sustentable de los ecosistemas de las lomas costeras de Atiquipa y Taimara, al norte de Arequipa, Perú. Este último proyecto propone, a través de la gestión comunal, la reforestación con especies nativas, la delimitación de zonas con exclusión de herbivoría, la optimización del uso de recursos que ofrece este ecosistema a las comunidades campesinas asentadas en las cercanías, y la generación de propuestas de fuentes alternativas de forraje para el ganado.

Restauración Ecológica en RD

En cuanto a la República Dominicana, el Dr. Ricardo Grau y colegas han analizado los cambios socioeconómicos en relación con la regeneración de los bosques isleños. Notaron que el país ha sido afectado por un acelerado crecimiento económico que generó un proceso de expansión forestal generalizada. Aparentemente, la recuperación del bosque se ve favorecida por el crecimiento económico y el cambio hacia la intensificación del uso productivo del territorio y la expansión de los sectores de servicios e industria.

De acuerdo a los datos de estos autores, entre 1984 y 2002 los bosques dominicanos se expandieron en aproximadamente un 50% (255,000 hectáreas), mientras que la mayor expansión porcentual de bosques ocurrió en las provincias de la cordillera septentrional, dominadas por la zona de vida de bosques latifoliados húmedos y con poca superficie de áreas protegidas. La tasa de reforestación relativa al área no forestada fue mayor a altitudes elevadas, en terrenos con pendiente y en provincias con acelerado crecimiento urbano. El estudio de Grau y colegas concluye que estos procesos ofrecen oportunidades para una extensa restauración ecológica, sin mucha intervención humana, en países como la República Dominicana.

Restauración en Zonas Afectadas por Incendios Forestales

De hecho, el país isleño se requiere de muchas acciones de restauración ecológica, especialmente en aquellas zonas boscosas que han sufrido repentinamente de grandes incendios forestales. Por esta razón, la organización no gubernamental internacional dedicada a la conservación de la naturaleza, The Nature Conservancy (TNC), en colaboración con actores locales, hizo en el año 2004 una evaluación del manejo del fuego en los ecosistemas de tierras altas del país, con el fin de desarrollar estrategias para el manejo integrado de los incendios y la restauración de ecosistemas degradados. El informe, redactado por Ron Myers y colegas, se base en los estudios de un equipo de expertos en ecología forestal y manejo del fuego, que visitó el Parque Nacional Sierra de Bahoruco y la Reserva Científica Ébano Verde en el Área de Conservación Madre de las Aguas. Evaluaron las cuestiones relacionadas con el fuego que afectan al ecosistema de bosque de pino criollo (Pinus occidentalis) y las sabanas y bosques nubosos asociados con el mismo.

Según el informe de TNC, los bosques de pino normalmente son quemados de manera frecuente y contrastan con los bosques de pino que casi no se queman o no se han quemado en muchas décadas. De hecho, con la ausencia prolongada del fuego, los pinos van a desaparecer de los bosques de altura. Mientras tanto, el combustible de residuos de agujas de pino y arbustos sigue acumulándose en bosques no quemados por largo tiempo, haciendo que tales bosques sean propicios a incendios de mayor tamaño que destruyan el rodal completamente. Por esta razón, las quemas prescritas podrían ayudar a restaurar los bosques de pino que tienen mucho combustible acumulado en sus suelos forestales, y asegurar que se desarrollen hacia un estado más saludable donde los pinos se pueden regenerar muy bien bajo regímenes de fuego más naturales.

En el caso de los bosques de pino en Madre de las Aguas y en la Sierra de Bahoruco se propone restaurar su estructura con árboles más grandes, una cobertura del suelo que conduce hacia incendios de intensidad relativamente baja, y con cambios positivos en la proporción entre el área quemada a nivel de copas y área quemada a nivel del suelo, calculada por incendio individual. Además, se propone donde sea apropiado, usar métodos de silvicultura ecológica en conjunto con la aplicación de fuegos prescritos, para alcanzar una estructura forestal menos propensa a incendios perjudiciales. Ejemplos son el aclareo selectivo y la siembra de especies nativas como el pino criollo.

En el caso particular del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier se propone la formulación de un plan de manejo, restauración y mantenimiento del ecosistema de pino que debe definir las condiciones futuras deseadas e incluir objetivos de manejo integrado del fuego, modelos conceptuales que muestren la relación entre los regímenes de fuego, la dinámica ecosistémica y la vegetación, un inventario de áreas de alto peligro de incendios y de alto valor para la conservación de la biodiversidad y del suelo, y un plan de monitoreo del fuego y la salud del ecosistema a largo plazo.